¿Por qué nos gustan los deportes de riesgo? Por 🖐🏼 + 👆🏼 cosas

#SelfieDeMiVida

A no ser que en tus ratos libres seas James Bond, tu existencia no tendrá demasiados sobresaltos. He ahí la respuesta a por qué nos gustan los deportes de riesgo. El cerebro busca vías de escape en las que desprender todas esas emociones.

Las sensaciones que experimentamos durante los deportes de riesgo son para nuestro cerebro como para un pez el agua. Ahora que lo sabes dale un poquito de acción (al tuyo o al de un amigo), anda.

Es por eso que el cerebro busca vías de escape en las que desprender todas esas emociones de las que le privamos buscando… ¿Quieres más respuestas al por qué gustan los deportes de riesgo?

Un subidón de adrenalina

No es que lo digamos nosotros. La bioquímica ha demostrado que la necesitamos. Es más, que disfrutamos con ella. No es para menos. La adrenalina es una hormona que, cuando pasa a nuestra sangre, nos hace sentir capaces de todo.

Somos como Hulk en plena transformación: se nos dilatan las vías respiratorias y las arterias para que pueda ir más sangre oxigenada a nuestros músculos. Esto hace que seamos más rápidos, más fuertes y más resistentes al dolor.

Liberar endorfinas

Las hormonas de la felicidad. Es lo que nos queda después de sentir la adrenalina. Cuando las liberamos nos sentimos en un estado de relajación y felicidad total. También liberamos endorfinas cuando comemos chocolate, nos enamoramos o hacemos el amor.

Vamos, que las mariposillas en el estómago no son otra cosa que endorfinas con alas.

Liberar tensiones

Mientras practicamos deportes de riesgo nos estamos liberando de aquellas preocupaciones que nos han tenido consumidos durante el día. Ya sabes, en lugar de irte a un masajista tailandés te tirás en paracaídas y listo.

Cómo encontrarnos con la naturaleza

Este tipo de deportes hacen que percibamos lo que nos rodea de otra forma. Hacer puenting, paracaidismo, descender por corrientes… Nos aportan una visión de la naturaleza bien distinta a la que creíamos conocer.

Y es que no es lo mismo andar por un bosque que aproximarte él desde las alturas o bañarte en un río tranquilo que surcarlo con unas corrientes del copón.

Nuevas experiencias y retos

Si caes en la rutina es porque quieres. Hoy en día hay un amplio abanico de deportes extremos que puedes practicar y posiblemente en cuanto lo hagas te acabes aficionando a ellos.

Además, dado el respeto que infunden estos deportes es una buena forma de superarse a uno mismo.

Fardar en rrss

¡Cómo no! Es inimaginable que una persona que practique estos deportes no tenga su timeline petado de fotos chulísimas. Lo cierto es que en este caso es algo normal, como su nombre indica, son deportes de riesgo, a ver si íbamos a dejar que nuestros Facebook friends no supieran que somos unos valientes, eh eh.

Cómo diría Matías Prats después de una noticia de este tipo: ¿Te arriesgas? 😉