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Mujeres en tecnología: Por cada 5 hombres solo hay una mujer

¿Alguna vez te han dicho que las maquinitas son para los hombres? ¿Quisiste un coche teledirigido y te regalaron una Barbie? ¿Quién tiene la culpa del techo de cristal? Investigamos algunos de los motivos por los que el 8 de marzo sigue siendo tan necesario.

Pocas niñas conocerás en tu vida que al preguntarles qué quieren ser de mayor te respondan “princesa”. ¿Qué ocurre después? Llega la sociedad con sus cuentos de buenas noches y sus príncipes que salvan a las princesas de su destino. Llega la educación, los papeles secundarios en las películas, los regalos que sugestionan sus decisiones futuras y las malas orientaciones laborales.

En una sociedad patriarcal, preguntas como “¿Quieres un coche teledirigido? ¿No te gusta más esta cocinita?” son el principio de que, cuando a una niña le llega la curiosidad por la tecnología, le cambien su destino hacia otro tipo de profesiones. Todas muy necesarias, pero claramente orientadas hacia el público femenino porque “es como tiene que ser”.

Podemos ponernos técnicos y hablar del Efecto Pigmalión, de cómo si le repites todo el tiempo a alguien cómo tiene que ser, lo acabará siendo. De la profecía que se autocumple y las formas de convertir una predicción en una realidad: como el alumno al que le dicen eres un mal estudiante, vas a suspender y oh, sorpresa. Se convierte en lo que le dijeron: en un mal estudiante de por vida.

Pero es algo muy sencillo: repítele a una niña desde pequeña que la tecnología es para los niños y encontraremos en el futuro estos desastrosos datos de las mujeres en tecnología.

Realidad en datos

Un estudio de DigitalES, la Asociación Española para la Digitalización, ha presentado unos datos que son escalofriantes: sólo el 2% de las mujeres ocupadas en España se dedican a la tecnología.

Junto con ese, encontramos otros tantos datos a los que hay que prestarles especial atención, pero para ello debemos poner la vista en las universidades.

Aunque el número de mujeres matriculadas en estudios universitarios es del 54%, más que que el número de hombres, la realidad es que solo el 14,6% de los matriculados en estudios tecnológicos son mujeres. A penas un 3% del total de matriculados en estudios superiores.

¿Por qué está pasando esto?

Los datos en el sector tecnológico son muy alentadores:

  • Las mujeres ganan un 3,1% más de lo que ganarían en cualquier otro sector en un puesto similar.
  • El salario en tecnología es un 20% superior al de otros sectores.
  • Según estudios de la OCDE, la inversión de España en las TIC es del 70%, solo superada por Estonia.
  • La brecha salarial de las mujeres en tecnología es inferior al de otros sectores; un 8,9% frente al 14,2% de otros sectores.
  • Hay muchas vacantes en tecnología, si no te lo crees, pregúntale a Google Empleo.

Sin embargo, solo hay 1 mujer en tecnología por cada 5 hombres y solo el 14% de las patentes entre 2012-2015 fueron inventadas por mujeres. Esto supone el segundo puesto mundial, según un estudio de la OCDE.

¿Son menos válidas las mujeres para la tecnología?

No. Se trata de un problema de captación, de orientación laboral. Las mujeres piensan que la tecnología está hecha para los hombres. Por eso, está en mano de todos mostrar casos de mujeres que han sido influyentes en los avances tecnológicos y que no han dejado de luchar por los derechos del colectivo femenino.

Debemos contarle a las niñas del futuro quién fue Ada Lovelace, la primera programadora de la historia, Shirley Ann Jackson, desarrolladora del fax y la fibra óptica, o Ángela Ruiz Robles, precursora del ebook, entre otras muchas mujeres silenciadas por la historia. Así, cuando tengan que decidir su profesión, elijan hacer coches teledirigidos o inventar la tecnología del futuro sin pensar que es para hombres o para mujeres. Y viceversa; si un niño quiere hacer crepes, nadie debe decirle que es de niñas. Eso también es feminismo.

Actualmente, se está tomando conciencia de la importancia de este movimiento. Solo hay que echar la vista atrás y pensar en el 8 de marzo de 2018, un día en el que se hizo historia en las calles y se tomó conciencia de que sin ellas se para el mundo. Aquel día, los principales periódicos nacionales e internacionales se hicieron eco de la que fue la primera Huelga Feminista. Pero todavía queda mucho para llegar a la igualdad y por eso aún se necesita el 8 de marzo.