Ponte al día de Juego de Tronos

#PalomitasLovers

Avisamos que este artículo puede contener algún spoiler que dañe tu sensibilidad.

El estreno de cada nueva temporada de Juego de Tronos es un acontecimiento mundial. Hace unas horas se ha salido la séptima temporada y, como en esta serie pasan tantísimas cosas, queremos que la retomes teniendo claro lo más importante, sobre todo, que el Norte no olvida.

Empezamos:

Juego de Tronos cuenta la historia de 7 reinos y sus familias. Un mundo en el que las estaciones duran más que la misa de la 2. Después de un verano más largo que un día sin pan no hacen más que repetir que llega el invierno, que vendría a ser lo mismo que: “se va a liar la gosadera”

 

 

Las cosas se empiezan a poner chungas cuando Robert Baratheon, el entonces rey, le pide a su BFF Eddard Stark, Ned para los amigos, que sea su consejero real, lo que allí llaman, Mano del Rey (puro postureo). Total, que Ned acaba mudándose con su familia a Desembarco del Rey menos con Jon, su hijo bastardo.

 

A partir de este momento la familia Stark entra en desgracia. Se los cargan a casi todos. Sansa está en Desembarco del Rey con Joffrey que no para de hacerle la vida imposible, Arya va un poco a su bola y se hace “amiga” del perro. Y Bran, es como el niño de “El sexto sentido” pero con poderes.

A medida que avanza la serie no les va mucho mejor.

 

Arya pierde su identidad para aprender a luchar y poder vengar a su familia. Sansa sale de Guatemala para meterse en Guatepeor casándose con un tío que desolla, corta miembros, tortura y mata a su propio padre, una joyita. Por suerte Jon Snow volverá a aparecer en su vida.

 

¿Qué le pasa antes a este chico? Pues que se alista en La Guardia de la noche, esta gente viste siempre de negro y visón porque donde viven hace un frío que pela. Su misión es proteger El Muro que separa el mundo de los salvajes y caminantes blancos, y que no es más grande porque se quedaron sin piedras.

 

 

En lo que dura su guardia no para de pelear con los salvajes.

Pero, no olvidemos que del amor al odio hay un paso y acaba hasta los huesitos por Ygritte, una pelirroja muy salada. Y claro, como hay que caerle bien a la familia empieza a relacionarse con los salvajes hasta el punto de salvarles la vida ante los caminantes blancos.

 

Esto último no gusta un pelo a algunos de los miembros de la Guardia de la Noche ¿Qué deciden hacer? Pues lo que hace todo el mundo en esta serie, cargarse a gente. Para desgracia para ellos Jon dura menos muerto que un caramelo en la puerta de un colegio. La lucha contra los caminantes blancos continua.

 

Y es que claro, mientras todos se preocupan por un cacho de hierro, nadie está teniendo en cuenta que que en cuanto lleguen los caminantes blancos van a liarla pardísima y no va a haber ni hombres, ni salvajes, ni reinos, ni trono, ni dragón que valga.

 

De estos mismos dragones desciende la familia Targaryen (familia por decir algo porque son dos). El caso es que quieren recuperar el Trono de Hierro (para variar) que antes de Robert Baratheon ocupaba su padre, también conocido como “El Rey Loco”. Tanto es así que un día le dio por quemar a todo quisqui con fuego valirio.

 

Para cumplir su objetivo Daenerys (la targaryan) se casa para establecer alianzas con Khal Drogo, un señor muy exótico, y su ejército de buenorros, los Dothraki, y así poder recuperar el trono. Y de regalo de boda tres huevos de dragón, que no los encuentras ni en Amazon.

 

Cuando los huevos se rompen nacen tres bonitos dragones, que crecen más rápido que la niña de Crepúsculo. Aún así todavía necesita gente para reinar. Total que se acaba yendo a la Bahía de los esclavos para hacer unos cuantos amigos.

La chupipandi aumenta con el ejército de Los Inmaculados, que son los Steve Jobs de la guerra. Pero no todo podía ser color de rosa y la niña de los dragones empieza a tener problemas. Cuando todo empieza a ponerse feo llega…Tyrion!

 

El tercer Lannister, que se tuvo que marchar de Desembarco del Rey porque no lo quiere ni su padre.

Además, su hermana lo culpa de haber envenenado a su hijo Joffrey, que ocupaba el Trono de Hierro tras la muerte de Robert ¿Que ocurre? Que este chiquito, además de ser más malo que un puré de piedras, ha nacido del incesto y es más ilegítimo que la palabra almóndigas.

 

De un tiempo a esta parte ya ha muerto hasta el apuntador por conseguir el dichoso trono. Bien lo sabe Jamie, hermano y amante de la Cersei, que en el pasado acabó con el “Rey Loco” clavándosela por la espalda, literalmente. Desde entonces, recibe el nombre de “Mata Reyes”. Como veis, aquí, como en los pueblos, todo el mundo tiene motes.

 

 

A su vez Cersei se cree que mueve el cotarro hasta que llegan unos fanáticos de los 7 dioses y se le echan encima. Tanto es así que la obligan a pasearse desnuda por Desembarco del rey para pagar por sus pecados. No saben donde se han metido.

 

En resumen, la obsesión por el anillo no es nada en comparación con este trono que a este paso no va a gobernar ningún vivo (guiño, guiño)

¿Aún eres de los que
se le acaban los datos?

¡Quiero triplicar mis Gigas!