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¿Qué son y cómo funcionan las impresoras 4D?

La impresión 4D nos trae los objetos más inteligentes que hayamos conocido hasta la fecha. Te contamos de qué trata.

La impresión 3D, que lleva objetos del plano digital al físico, ha supuesto un gran revolución en campos como el gastronómico o el textil, llegando a crear nuevos puestos de trabajo cara al futuro. No obstante, esta innovación es solo la punta del iceberg en un camino con un largo recorrido por delante.

La impresión 4D deriva de la impresión 3D, añadiendo nuevos materiales a los objetos, entre ellos el hidrogel, junto con una serie de algoritmos programados en la post-producción del producto, consiguiendo que este tenga “vida propia”.

Nos explicamos. No va a haber productos que hablen, pero sí que respondan a un estímulo externo y se adapten a él. Por ejemplo, un jersey impreso en 3D que con la tecnología 4D consigue abrigar más o menos según la temperatura.

Pero no solo tiene en cuenta este tipo de factores. Un embalaje impreso en 4D se adapta al material que protege para que no sufra ningún daño, modificando su forma y hasta sus propiedades. Todo ello supone un gran avance, ya que, además de alargar el ciclo de vida de un producto ofreciendo múltiples posibilidades, no requiere ningún elemento electrónico.

Todavía es pronto para hablar de la producción en masa de objetos 4D, ¿o deberíamos llamarle impresión en masa? No obstante, los laboratorios especializados en este tipo de campo, MIT, Stratasys y Autodesk, ya se han puesto manos a la obra para que el 4D no tarde demasiado en convertirse en una realidad cotidiana.

¿En qué campos veremos esta tecnología?

Uno de los campos en los que más repercusión puede tener el 4D es en el de la biotecnología, ya que estaríamos hablando de componentes capaces de adaptarse al cuerpo que los contiene.

Pero no solo eso, imagina un edificio construido bajo la impresión 4D en una zona sensible a sufrir terremotos. Sin duda, la tecnología no deja de sorprender gracias a las personas que investigan para hacernos la vida cada vez más sencilla.

Lejos quedó la revolución de imprimir una imagen sobre papel, aunque ahora podamos hacerlo en cualquier sitio.