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¿Qué es un Malware?

Malware es la abreviatura de dos palabras que nunca queremos leer cuando miramos la pantalla de nuestros dispositivos: malicious software. Son programas o códigos informáticos cuya única misión es hacer daño a nuestro equipo y provocarnos serios quebraderos de cabeza.

Un malware es lo que antes, en los antiguos tiempos del Windows 98, llamábamos virus. Sin embargo, con la sofisticación de los ordenadores -y la llegada de los smartphones, tablets, etc- los sistemas operativos también se han refinado con todos aquellos parásitos creados para infectar y aprovecharse de nuestros dispositivos.

 

Tipos de Malware

Hay muchos tipos de malware a los que nuestros antivirus tienen que hacer frente constantemente. Aquí van unos cuantos:

 

Virus

Los virus son el malware más conocido de todos y el primero en hacer aparición en los ordenadores del usuario medio. Se llaman así porque su modus operandi imita el de los virus que atacan el cuerpo humano.

Un virus viene incorporado, sin que nosotros lo sepamos, en un archivo que descargamos de internet, normalmente en un programa ejecutable. Al ejecutarlo para instalarlo, el virus entra en nuestro sistema y empieza a hacer de las suyas en nuestro disco duro infectando más archivos y replicándose hasta que es eliminado.

 

Adware

Los Adwares son, sin duda, uno de los malware más molestos con los que podemos encontrarnos. Como bien se puede deducir, lo suyo es la publicidad, pero no la buena, sino la que entorpece nuestra navegación y nos golpea a traición.

Los Adwares son malwares que están diseñados para mostrarnos publicidad y que empresas de dudosa moral se hagan de oro a costa de nuestro sistema y nuestra experiencia en la red. Los adwares pueden, desde hacerse un hueco en nuestra barra de herramientas para redirigirnos a sitios web con más publicidad y más adwares, hasta llenar la pantalla de nuestro ordenador de pop-ups infernales. Ten cuidado de dónde navegas y qué descargas, no suelen aparecer en webs de confianza.

 

Gusanos

Los gusanos son una variante de malware que aunque no lo parezca pueden ser mucho más peligrosos que los virus.

Lo que hace diferente y odioso a un gusano es que no necesitan de archivos para sobrevivir, se las apañan para hacernos la vida imposible mediante correos electrónicos, servicios de mensajería instantánea y redes sociales. Así que ¡ten cuidado! tus contactos pueden llegar a odiarte.

 

Troyanos

Otro malware clásico que lleva funcionando desde los albores de internet (¿o no os acordáis de todas esas películas de espías de los 90 en las que todo el plan está a punto de venirse abajo por un troyano del villano de turno?)

Se llaman así por el mito del Caballo de Troya, ofrecido como regalo a los troyanos por los griegos durante la Guerra de Troya atestado de soldados griegos en su interior.

La clave de los troyanos es que son un tipo de malware que se aloja en nuestro sistema y le permite al hacker de turno manipularlo a su antojo; normalmente, a no ser que seáis de la CIA o Tom Cruise para infectarnos con más malware de otro tipo.

 

Spyware

El spyware es un malware espía (no, no se curraron mucho el nombre) que sirve para recopilar información de un usuario o una empresa sin que el infectado se de cuenta. Se daba mucho entre grandes empresas que necesitan información de los rivales para anticiparse a sus estrategias o simplemente para fastidiarles.

El problema es que a día de hoy, como nuestros datos -y el uso que se da de ellos- se han convertido en una mina de oro, cada vez son más comunes para el usuario medio. Los spyware nos roban todo tipo de información y se la venden a grandes -y no tan grandes- empresas -y no solo empresas- para asediarnos con publicidad personalizada.

 

Ransomware

Uno de los peores inventos del ser humano en toda su historia. Mientras que la mayoría del resto de malware simplemente insertan publicidad no deseada, ralentizan nuestros equipos o venden nuestra información al mejor postor, los Ransomwares bloquean nuestro sistema y nuestro dispositivo y “nos lo secuestran”. Para conseguir la contraseña que lo desbloquea normalmente piden grandes sumas de dinero. Y claro, muchas veces, pagamos.