Un día en el futuro

#Techie

¿Será Siri la comandante de Skynet?

Imagínate que un día te despiertas y alguien que no es tu pareja te trae el desayuno a la cama. Es más, imagínate que ese alguien ha exprimido con sus propias manos el zumo de naranja, y no solo eso, sino que ¡te lo ha colado! Como a ti te gusta.

Además, y por si fuera poco, te trae un iPad lleno de noticias. Unas noticias escritas por un sistema capaz de recabar los datos de todo aquello que ocurre en el mundo y escribir un artículo como la haría un humano de carne y hueso.

Ahora que has leído todas las noticias, toca irse a trabajar. Ya no necesitas levantarte media hora antes para ver que te pones. Tu armario inteligente de realidad aumentada es capaz de probarte la ropa sin que tú te pongas encima una sola prenda.

Sales del vestidor hecho, o hecha, un pincel cuando de repente escuchas que algo corre hacia ti. Es Rex, que no es un policía pero si un perro diferente. Igual que el señor que te trajo el desayuno, Rex no es de carne y hueso, pero ladra y se comporta como tal.

Te despides de Rex y sales de casa. Subes al coche y recuerdas que no has visto el último capítulo de la serie de la que todo el mundo habla. A no ser que lo remedies, te espera un día lleno de spoilers.

En cuanto enciendes el coche una voz muy agradable te da los buenos días. Sabe dónde vas sin que tú se lo digas y te lleva mientras ves la serie.

Llegas al trabajo y una mujer que reconoce tu retina te da los buenos días desde una pantalla. El día pasa rápido y decidís iros de cañas. Una vez en el bar, os recibe un robot que ni siquiera os pregunta qué queréis porque lo sabe de sobra.
Os trae las cañas más rápido de lo que lo haría cualquier humano y brindáis por los tiempos en el que el camarero en la barra gritaba: ¡Marchando tres cañas!

Las cañas se alargan, como de costumbre. Más ahora que no importa si bebes, sabes que tu coche automático te llevará a casa sin problema. Llegas a casa y la puerta se abre automáticamente, ha reconocido tus constantes vitales. Rex va a saludarte pero estás tan cansado, o cansada, que le mandas a dormir con un simple: duerme.

Tú también quieres irte a la cama, pones un pie en la ducha y el agua comienza a salir. Mientras cae piensas que ha sido un buen día, ¿cómo no iba a serlo? La chica de la pantalla de la oficina siempre tiene razón.

Sayonara baby ??

¿Aún eres de los que
se le acaban los datos?

¡Quiero triplicar mis Gigas!