Close

El sistema de crédito social llega a China y no es un capítulo de Black Mirror

El sistema de crédito social promete llegar a China el próximo 2020. ¿Qué pasaría si tu actividad diaria dependiera de un buen o mal comportamiento? Te contamos de qué va este sistema.

¿Imaginas que para poder coger el medio de transporte más veloz tuvieras que haber sido un buen ciudadano? Pues esto es lo que se está testando actualmente, cómo no, en China.

Ya no vale con tener una cartera llena de billetes, ahora tendrás que ganarte ciertos servicios sociales. Desde que te concedan una hipoteca a poder viajar, por ejemplo. Y es que, con este nuevo sistema, si te han pillado tirando algo al suelo puede ser suficiente motivo para no llegar a la puntuación mínima para acceder a un determinado servicio.

Hablamos del crédito social chino, un sistema de puntuación que servirá para estimar la fiabilidad de los ciudadanos de acuerdo a sus actividades económicas, sociales, políticas y legales. A partir de esta puntuación, el Gobierno Chino creará un ranking público en el que, además, otras personas también podrán valorarte.

Yendo aún más lejos, incluso los comentarios en redes sociales o las opiniones acerca de la actuación del Estado podrían suponer un factor clave a la hora de obtener un crédito, un ascenso en el trabajo o incluso ofertas en el mercado.

¿A quién afectará?

De momento, si no vives en China no tienes de qué preocuparte. En 2018 ya se empezaron a implantar algunas de las medidas y testar el sistema para delincuentes, personas que han causado altercados o aquellas que, por ejemplo, han difundido noticias falsas sobre terrorismo. Aunque el fin del crédito social chino es que se pueda aplicar a todas las personas que habiten en China.

Exactamente, 1.300 millones de ciudadanos estarán bajo una constante puntuación para realizar una “vida normal” y colocados en un ranking basados en su fiabilidad como ciudadanos.  

En la primera aproximación llevada a cabo el pasado año, las personas han empezado con 1.000 puntos. A partir de ahí, sus acciones son las que delimiten si aumentan su crédito o si lo reducen.

¿No te lo crees? Ya ha empezado.

Y todo apunta a que será en 2020 cuando este sistema se expanda por el resto del país oriental.

Aunque pueda parecer ciencia ficción o te recuerde al famoso capítulo de Black Mirror “Nosedive” (el cual te recomendamos, si aún no lo has visto, y así le das caña a la fibra Tuenti), el sistema de crédito social chino es más real que el fin de las vacaciones.

Un largo camino hacia el control

Esto se postula como un movimiento más del Gobierno Chino para tener el control total de su población. De hecho, lleva años restringiendo el acceso a internet y colocando cámaras de reconocimiento facial en cada esquina.

Esto podría haber sido ideado por George Orwell para 1984, pero en este caso no es una distopía, es un sistema de control absoluto basado en el miedo y las necesidades personales de la población.

Porque, al fin y al cabo, ¿qué es bueno y qué es malo? Todo queda supeditado al criterio del gobierno.

Ya sabéis que el mundo está cambiando, pero en 2020 la realidad de China parece que va a superar la ficción, aunque esta vez no hayan sido Los Simpsons los que la haya vaticinado.