Come todo lo que te apetezca sin engordar

#SelfieDeMiVida

Mentira.

Si comes mal vas a engordar. Eso-es-así. A no ser que te tires más tiempo en el gimnasio que durmiendo.

Es verdad que hay ciertas pautas para controlar los kilos que quieren aposentarse en las caderas. Pero si te comes un brownie más grande que tu cabeza te avisamos de que va a pasar con gloria pero también con mucha pena.

La mayoría de las dietas milagrosas que circulan por ahí son un timo, además de peligrosas. Es importante que sepas cómo comer en lugar de qué comer.

La hora es importante

Desayunar no significa despertarse con el croissant en la boca. El entrenador británico Venice A. Fulton afirma que lo mejor es hacerlo una hora después de levantarnos. Por otro lado, la hora de la comida no debería superar las 15h de la tarde.

Finalmente, la cena. Debemos cenar por lo menos tres horas antes de irnos a dormir.

Tamaño y color del plato

Juega con las ilusiones ópticas. Muchas veces comemos por los ojos, un plato pequeño da la sensación de que hay más comida. Por otro lado, si el plato es rojo, negro o azul, también comerás menos.

Son colores que contrastan con la pasta pero no con vegetales, por tanto aún siendo una ración menor, creerás que hay lo mismo que en un plato claro.

No engullas, mastica.

Ahora de lo que se trata es de engañar al cerebro. Cuánto más rápido comas más tardarás en llenarte. Si no masticas como un velociraptor a tu cerebro le dará tiempo a procesar la información y decirle a tu estómago que se relaje.

Lo ideal es masticar cada bocado 40 veces.

No vayas a comprar con hambre.

Más vale prevenir que curar. Si tu estómago está vacío vas querer llevarte por delante toda la comida basura. Así que haz el favor de ir preparad@ para no arrepentirte cuando veas que en tu despensa solo hay patatas fritas y donuts.

No te pongas trampas.

Si no vives sol@ es posible que en tu despensa hayan alimentos que te hagan caer en la tentación. Y o bien tienes una fuerza de voluntad a prueba de bombas o vas a terminar hincando el diente al chocolate.

Pídeles que te hagan el favor de mantener los objetos de deseo alejados de tu vista.

No chicle entre horas

En boca cerrada no entra aire. En ocasiones el chicle es un buen sustitutivo de la comida entre horas, pero también es el culpable de que te sientas hinchad@.

Entrena

Se sobre entiende que es un must en estos casos. De todas formas, si el deporte no es lo tuyo lo mejor es que te pongas una música que te motive para practicarlo. Bendito Spotify y sus listas de reproducción.

El café o el té antes de ir al gym te ayudarán a mantener el tipo más tiempo.

Y con esto y un bizcocho una ensalada ya lo tendrías! 😉

¿Aún eres de los
que se le acaban los datos?

Triplícame los Gigas