¿La cerveza engorda o no? ¿No será que engordas tú? Desmontando mitos

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Vamos a hablar de si la cerveza engorda o no, pero siempre asumiendo que eres una persona responsable que no nos pondrá como pretexto para desfasar esta noche. ¡No te pases!

Está claro: en España nos encanta la cerveza. Tanto que en 2016 bebimos 46’4 litros por habitante, ¡casi 50 litros! En verano es cuando más apetece, pero también cuando más tripa se enseña… ¿Va el oro líquido (con permiso del aceite) en contra de tu operación bikini?

Empecemos por lo básico: las calorías de la cerveza

Vivimos en una sociedad simplista en la que nos encanta que todo sea facilísimo: ligar con el móvil, trabajar desde casa… Y qué bien que las cosas se hagan sencillas, ¡pero qué peligro tiene simplificarlo todo!

Quizás por eso el sistema de las calorías nos gusta tanto: tienes que consumir no sé cuántas al día, y solo hay que ir sumando lo que comes. Fácil, ¿no?

Si nos ceñimos a esta métrica, la cerveza se presenta como una bebida muy saludable: 100 mililitros contienen unas 43 calorías. Eso quiere decir que una clásica lata (que no yonkilata, listill@) son aproximadamente 150 calorías. ¡No está mal!

La mayoría de calorías de la cerveza, sin embargo, provienen del alcohol que contiene. ¿Sabes lo que significa eso? Pues que una sin alcohol es mucho menos calórica. Así que si no quieres renunciar a tu caña dominguera pero tienes que perder barriga, puedes optar por pasarte a la sin.

Vale, pero ¿qué te aporta la cerveza?

Con los años hemos visto que lo único importante no son ni mucho menos las calorías. Una pieza de fruta contiene calorías, como todo, pero no es lo mismo comer 200 calorías de uvas que 200 calorías de pizza. Cada una aporta cosas completamente diferentes, como las vitaminas de las uvas o el placer infinito de la pizza.

La cerveza no tiene azúcar ni grasas saturadas (ni aceite de palma, que tanto bombo dio hace un tiempo). Eso sí: contiene una cantidad importante de hidratos de carbono. Al fin y al cabo se hace con granos de cereales. Si estás en modo lucha contra los hidratos, no vale solo con no comerte ese plato de pasta al pesto; también tendrás que dejar de lado la cerveza.

Desde luego, 150 calorías de cerveza son mucho mejores que 150 calorías de cualquier refresco azucarado; precisamente por eso, por el azúcar, que ya sabes que últimamente se ha convertido en el enemigo de niñ@s y mayores. En esta web puedes ver el azúcar que contiene cada alimento que consumes, y avisamos de que te va a sorprender.

Igual lo que te engorda no es la cerveza…

Hay una cosa que está clara: la cerveza sin tapa da más pena que la muerte de Ned en Juego de Tronos (si no te habías enterado hasta ahora, ya no la ibas a ver). Pero es que precisamente ahí está el mayor peligro nutricional de esta bebida: en todo lo que la acompaña. Esas patatas fritas, esas alioli, esos frutos secos… ¡Qué gran invento la tapa!

Pero ahora en serio: normalmente las tapas están hechas con ingredientes llenos de grasas saturadas. Si tienes que adelgazar o cuidarte, pero no puedes evitar caer en la tentación de la tapa, mejor quédate en casa la próxima vez que queden tus amig@s.

En resumen: la cerveza no engorda. Si acaso, quien engorda eres tú.

¡NUEVAS TARIFAS DE FIBRA Y EL DOBLE DE GIGAS!

Dámelo YA